En 1891, en el seno de una destacada familia de militares en El Salvador, nació José Arturo Castellanos, quien siguió los pasos de su padre, recibió la mejor educación militar y ascendió rápidamente de rango a coronel.

En 1938, mientras se desempeñaba como Cónsul en Hamburgo, Alemania, Castellanos fue testigo de la desesperada situación que vivían las personas judías. En 1941, se convirtió en Cónsul de El Salvador en Ginebra. Junto a su “Primer Secretario” George Mandel-Mantello, un empresario judío húngaro con quien entabló amistad en los años previos a la Segunda Guerra, Castellanos inició una de las mayores misiones de rescate.

La emisión de un solo documento podía salvar a una familia completa, debido a que El Salvador era considerado un país neutral durante la Segunda Guerra Mundial. La operación conocida como “Acción Salvadoreña” consistió en la distribución por medio de una red de correos diplomáticos de más de 13,000 documentos que certificaban la nacionalidad salvadoreña de personas judías que residían en Hungría, Rumania, Francia, Países Bajos y Alemania.

El coronel se jubiló en 1972 y regresó a El Salvador, donde llevó una vida tranquila hasta su muerte en 1977. En vida nunca se le otorgó reconocimiento por su espíritu altruista y de justicia que fueron la base para su labor de rescate.

Fue hasta 2005 que las hazañas de Castellanos salieron a la luz, cuando desenterraron de un sótano en Ginebra una maleta con miles de certificados salvadoreños originales, los cuales fueron enviados al Museo Conmemorativo del Holocausto en Estados Unidos, donde investigadores estudiaron a detalle los documentos y la operación de rescate.

El 3 de mayo de 2010, Yad Vashem, la institución oficial israelí constituida en memoria de las víctimas del Holocausto, reconoció a José Arturo Castellanos como Justo de las Naciones. Este honor se les ha dado a salvadores como el diplomático sueco Raoul Wallenberg y el reconocido empresario alemán Oskar Schindler.

Los hermanos Castellanos.

Mantener vivo el legado: una misión de sus nietos

En 2013, Álvaro y Boris, nietos del coronel Castellanos, se vieron impulsados por el deseo de dar a conocer la historia de su “abuelito” al mundo y comenzaron a desarrollar un documental: The Rescue, en el que plasmaron una investigación sobre la vida y las hazañas heroicas del coronel Castellanos hasta convertirse en Justo de las Naciones.

La realización del documental los llevó por diferentes países donde Castellanos había estudiado y trabajado. También rastrearon y entrevistaron a personas judías que habían sobrevivido al Holocausto gracias a los certificados expedidos por su abuelo.

“Es una historia muy especial y muy única. Yo creo que lo más lindo de la historia es que mi abuelito junto con su amigo, estas dos personas que no eran de la misma religión, colaboraron y pudieron hacer algo mucho más grande de lo que pudieran haber hecho solos. Cuando nosotros enseñamos la película nos gusta hacer notar ese punto, pues colaborando se puede hacer algo mucho más grande”, comentó Boris Castellanos.

Apasionados no solo por la cinematografía sino también por la música, Álvaro y Boris decidieron complementar el documental con piezas musicales propias de la época y así darles vida a las imágenes. Con ello también honraron a su abuela, quien era una entusiasta de la música.

“Nos da mucho orgullo y nosotros como artistas también tenemos la responsabilidad de hacer algo, de contarlo. Hay muchas personas que ayudaron y creo que lo que más nos impacta es que sus respuestas fueron: ‘lo hice porque era lo natural, ayudar, lo podía hacer, por qué no lo iba a hacer’. Y también la música describe mucho al abuelo y a la abuela; es como el ambiente artístico en el que vivían ellos, es algo que viene de la cultura hispana”, expresó Álvaro Castellanos.

La película “The Rescue” y el concierto en vivo se han presentado en diferentes países. En México se proyectó el viernes 26 de enero en el Museo Memoria y Tolerancia de la Ciudad de México, en el marco del Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto.

Honrar a las víctimas a través de la música y la memoria

Durante la presentación de “The Rescue” en México, los hermanos Castellanos y un grupo de músicos interpretaron las canciones del documental utilizado instrumentos pertenecientes a personas que vivieron durante el Holocausto.

La fundación Instrumentos de la Esperanza, dedicada a la búsqueda y cuidado de instrumentos musicales relacionados con el Holocausto, prestó algunas piezas de esta colección para la presentación especial.

“La conmemoración parte de esta misión del Museo, para traer al presente, para hacer conciencia y para conmemorar a esas víctimas del Holocausto. Hay algunas cosas que nos recuerdan el Holocausto y que nos hacen recordar a la población que fue vulnerada. Durante el Holocausto una de las formas de resistencia espiritual fue la música. La asociación Instrumentos de la Esperanza ha confiado en el Museo para que forme parte de su misión”, comentó Adán García Fajardo, director académico del Museo Memoria y Tolerancia.

El Museo Memoria y Tolerancia realizó un convenio de colaboración con la fundación Instrumentos de la Esperanza, el cual consiste en resguardar los instrumentos musicales y mantenerlos con vida para seguir educando sobre el Holocausto.



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