Mientras el Secretario General de la ONU se prepara para reunirse a última hora del martes con representantes de los países que han anunciado la suspensión de sus donaciones a la Agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), la Organización Mundial de la Salud (OMS) reiteró que no es el momento de abandonar a la población de Gaza.

Como la mayor agencia humanitaria en el enclave, UNRWA proporciona una ayuda vital a sus habitantes, proporcionando alimentos, agua y servicios sanitarios, a la vez que desempeña el papel clave de facilitar el trabajo de otras agencias de la ONU y asociados allí.

Los refugios, los centros de salud y todo lo demás se proporciona en Gaza a través de la UNWRA“, dijo Christian Lindmeier, portavoz de la OMS. Repitiendo las palabras de su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, Lindmeier hizo un llamamiento a los donantes para que no suspendan la financiación del UNWRA “en este momento crítico”. Cortar la financiación sólo perjudicará a la población de Gaza, que necesita ayuda desesperadamente”.

Al menos a 26.637 palestinos en Gaza han muerto, 65.387 ha resultado heridos y 1,7 millones se han visto obligados a dejar sus hogares desde que Israel empezase su campaña militar contra el enclave tras los ataques de Hamás que el 7 de octubre causaron la muerte a 1200 israelíes y la captura de más de 250 personas, de las que una centena continúa secuestrada.

Estados Unidos dijo el viernes que había suspendido la financiación en respuesta a las acusaciones formuladas contra 12 miembros del personal de la UNRWA que, según Israel, participaron en esos ataques del 7 de octubre. La ONU está llevando a cabo una investigación completa y urgente, y parte del personal supuestamente implicado ha sido despedido por la agencia.

 

Persiste la amenaza de hambruna

A pesar de los esfuerzos de UNRWA y otros socios humanitarios que operan en Gaza, muchas personas están al borde de la hambruna tras más casi cuatro meses de guerra.

Algunos han recurrido a los convoyes de ayuda en busca de alimentos y suministros, incluido uno el martes por la mañana en la ciudad meridional de Khan Younis.

“Esta misma mañana, un convoy intentaba llegar al hospital Nasser con pacientes, personal sanitario y todo el mundo que necesitaba alimentos, pero la población, muy necesitada, ya se había llevado los suministros”, explicó Lindmeier.

El incidente, que dista mucho de ser un caso aislado, “demuestra lo apremiantes que son las necesidades”, declaró a los periodistas en Ginebra, y advirtió de que las enfermedades entre la población desnutrida de Gaza “pueden propagarse como un reguero de pólvora, además de los bombardeos y los derrumbes de edificios“.

Dentro del propio hospital Nasser, el funcionario de la OMS informó de que la situación “no ha hecho más que empeorar”, con “los disparos, los combates… la dificultad de acceso para que la gente llegue o pueda salir”.

Desarraigados de nuevo

Los hechos se produjeron mientras la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) advertía de que más personas habían sido desarraigadas de sus hogares en medio de los continuos combates y las órdenes de evacuación del ejército israelí.

Estamos en medio de otra ola de desplazamientos en Gaza, tras las órdenes de desalojo de grandes zonas residenciales y en medio de intensas hostilidades”, dijo OCHA en un post en X, antes Twitter. “Más personas mueren o resultan heridas. El sur está superpoblado y el acceso humanitario al norte es extremadamente limitado”.



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