El Programa Mundial de Alimentos (PMA) hizo un llamamiento urgente este viernes a las partes beligerantes de Sudán para que ofrezcan garantías inmediatas de que la ayuda alimentaria humanitaria llegará de forma segura y sin trabas a las zonas del país afectadas por las hostilidades, especialmente a través de las líneas de conflicto, donde los civiles desplazados y hambrientos se encuentran atrapados y aislados de una ayuda humanitaria que puede salvarles la vida.

A pesar de los esfuerzos de la agencia para proporcionar ayuda alimentaria a millones de personas en todo el país desde que estalló la guerra, casi 18 millones de personas se enfrentan actualmente al hambre aguda.

La agencia ha advertido en repetidas ocasiones de la inminente catástrofe de hambre en Sudán, y de que la población debe poder acceder a la ayuda inmediatamente para evitar que la crisis se convierta en catástrofe. 

En este sentido, el número de hambrientos se ha duplicado desde hace un año y se estima que cinco millones de personas están experimentando niveles de hambre de emergencia debido al conflicto en zonas como Jartum, Darfur y Kordofán.

El PMA es el pilar logístico de la respuesta humanitaria en Sudán y ha incrementado la asistencia vital en respuesta a la crisis cada vez más grave, prestando ayuda a más de 6,5 millones de personas desde que estalló la guerra. 

Para llegar a las familias de Darfur, la agencia estableció una ruta transfronteriza desde Chad, a través de la cual más de un millón de personas han recibido alimentos. Otros organismos también han utilizado la ruta para entregar otro tipo de ayuda vital. 

Atrapados en el conflicto

Sin embargo, en la actualidad la agencia sólo puede entregar regularmente ayuda alimentaria a una de cada 10 personas que se enfrentan a niveles de hambre de emergencia en el país. 

Estas personas están atrapadas en puntos conflictivos, como Jartum, Darfur, Kordofán y ahora Gezira, y para que la ayuda les llegue los convoyes humanitarios deben poder cruzar las líneas del frente. A los organismos de ayuda les está resultando casi imposible cruzar debido a las amenazas a la seguridad, los controles de carretera forzosos y las exigencias de tasas e impuestos.

“La situación actual en Sudán es catastrófica. Millones de personas se ven afectadas por el conflicto. El PMA tiene alimentos en Sudán, pero la falta de acceso humanitario y otros obstáculos innecesarios están ralentizando las operaciones e impidiendo que llevemos ayuda vital a las personas que más urgentemente necesitan nuestro apoyo”, declaró el representante de la agencia en el país, Eddie Rowe.

Un centro humanitario vital en el estado de Gezira, que anteriormente prestaba ayuda a más de 800.000 personas al mes, se vio envuelto en combates en diciembre y un almacén clave de la agencia fue saqueado. El personal está tratando de obtener garantías de seguridad para reanudar las operaciones en la zona y llegar a las familias vulnerables que ahora están atrapadas y necesitan ayuda alimentaria urgente. 

Camiones bloqueados en Puerto Sudán y El Obeid

Más de medio millón de personas huyeron de Gezira en diciembre. Para muchos era la segunda o tercera vez que se veían desplazados en este conflicto, que ha desencadenado la mayor crisis de desplazados del mundo. 

Sin embargo, sólo 40.000 de los nuevos desplazados han recibido hasta ahora la ayuda porque 70 camiones -que transportaban alimentos suficientes para alimentar a medio millón de personas durante un mes- permanecieron bloqueados en Puerto Sudán durante más de dos semanas en enero a la espera de autorizaciones, que no se obtuvieron hasta la semana pasada. Ahora, las distribuciones están en curso en los estados de Kassala, Gedaref y Nilo Azul.

Otros 31 camiones del PMA, que deberían haber estado haciendo entregas regulares de ayuda a los Kordofans, Kosti y Wad Madani, han estado aparcados vacíos y no han podido salir de El Obeid durante más de tres meses. 

“Todos y cada uno de nuestros camiones tienen que estar en la carretera todos y cada uno de los días entregando alimentos al pueblo sudanés, que está traumatizado y abrumado tras más de nueve meses de horrible conflicto. Sin embargo, la ayuda vital no está llegando a quienes más la necesitan, y ya estamos recibiendo informes de personas que mueren de inanición“, afirmó Rowe. 

“Ambas partes de este espantoso conflicto deben mirar más allá del campo de batalla y permitir que las organizaciones de ayuda operen. Para ello, necesitamos una libertad de movimiento sin trabas, incluso a través de las líneas de conflicto, para ayudar a las personas que tan desesperadamente lo necesitan ahora mismo, independientemente de dónde se encuentren”, sentenció.



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